Hace un par de día uno de mis
mejores amigo cumplió un año más, otro se bajaba de las nubes de la
confusión-desilusión y otra me llamaba para reunirnos sin llegar. Así se vuelve
hacia una vid fértil mi comunidad con hormigas (no olvidar que esta colonia son
millones de hormigas sincronizadas) dispuestas a fallar sin intención y solo
pensando en que hay cariño de ese que se fortalece en cada copa de vino y
cigarro compartido.
A su vez me he subido al escenario a cantar
como todo buen cantor joven con más ánimo y harto ensayo que talento puro a intentar transmitir de
esta manera no se… lo que he vivido y lo que podría llegar a vivir pero me he
quedado con esa extraña añoranza que te cuenten como se vio el espectáculo de
bar hermoso, luces bajas y publico conocedor.
Mi padre que poco y nada entendía
de música ha estado nuevamente presente ya que hace un par de día estuvo de
cumpleaños y se vinieron esa enorme cantidad de momento buenos en que mi papá
decía o hacia cosas tremendamente graciosas.
1.- La inscripción electoral:
Con ese frío que te hace encoger,
nos preparábamos raudos junto a mis amig@s de antaño para disfrutar de un buen
vino en caja Bodega Uno y por cierto con más una guitarra a carretear hasta que nos quedáramos
dormidos sobre la mesa del comedor de mi casa “espejina”, pero el amoroso de mi
papá nos detuvo en la entrada de la casa (donde siempre estaba por que siempre estaba
fumando) con grito desierto de amor nos dice “¿pa onde van? Impresionados del suceso nos miramos y le dije “a Carreter po” a lo cual y ya con cara
desfigurada por el mal humor nos dice a todos “¿cuantos años tienen ya? Supongo que ya se inscribieron para votar…
respetando a la damas… los wueones que no se inscriban para votar por la futura
presidenta de Chile no entran en esta casa así que se fueron los wuoncitos con
sus guitarritas y sus vinitos a otra parte” ese año ganamos una inscripción
no automática y un refrió inacabable por que nos tomamos el vino en la plaza en
pleno invierno.
2.- El principio del final:
Hace mucho rato atrás Teresa (mi esposa) me contaba como mi papá fue crucial al momento de querer soportar mis
negaciones, mis desnudos de corazón. La
única vez que terminamos mientra estábamos pololiando ella hizo lo que toda
buena mujer chilena de buena crianza hace cuando terminan con ella... devolver
todos los regalos que a uno, de nada le sirven. En el momento que ella cruzo el
umbral de Balmaceda 03447 para entregarme dichos “regalitos” tipín 20:00 hrs mi
papá sin saber que habíamos terminado le dijo “Hija… (con un cigarro a medio acabar entre los dedos amarillos por los
años) se ven bien ustedes ojala me den hartos nietos, la quiero”.
3.- “¿Tienes una moneda?”
Espero que cuando tenga un hijo,
este no me pida tantas monedas como yo le pedía a mi papá.
Mario (el que estuvo de cumpleaños) me paso a buscar a la casa
un sábado que no tenia pastoral y se me ocurrió la genial idea de interrumpir a
mi papá que adivinen… estaba fumando, y le digo al paso ¿tienes una moneda papá? A lo cual el me contesta con esa voz
rasposa de Joaquín Sabina “PUTA QUE WUEBIAA
HOOOO¡¡¡” Después de eso me paso $100. Mario después de tantos años todavía
me dice lo mismo cada vez que le pido algo.
Juan 15, 1 -8.
“Yo soy la vid y mi
padre el viñador”
Para poder dar fruto
necesitamos pernanecer cerca del viñador, del Padre que está en los cielos. «Yo soy la
vid verdadera, y mi Padre es el viñador. Todo sarmiento que en mí no da fruto,
lo corta, y todo el que da fruto, lo limpia, para que dé más fruto. Vosotros
estáis ya limpios gracias a la Palabra que os he anunciado. Permaneced en mí,
como yo en vosotros. Lo mismo que el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo,
si no permanece en la vid; así tampoco vosotros si no permanecéis en mí. Yo soy
la vid; vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ése da
mucho fruto; porque separados de mí no podéis hacer nada. Si alguno no
permanece en mí, es arrojado fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los
recogen, los echan al fuego y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras
permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y lo conseguiréis. La gloria de mi
Padre está en que deis mucho fruto, y seáis mis discípulos.