sábado, 25 de agosto de 2012

FELÍZ CUMPLEAÑOS



Hace un par de día uno de mis mejores amigo cumplió un año más, otro se bajaba de las nubes de la confusión-desilusión y otra me llamaba para reunirnos sin llegar. Así se vuelve hacia una vid fértil mi comunidad con hormigas (no olvidar que esta colonia son millones de hormigas sincronizadas) dispuestas a fallar sin intención y solo pensando en que hay cariño de ese que se fortalece en cada copa de vino y cigarro compartido.

 A su vez me he subido al escenario a cantar como todo buen cantor joven con más ánimo y harto ensayo  que talento puro a intentar transmitir de esta manera no se… lo que he vivido y lo que podría llegar a vivir pero me he quedado con esa extraña añoranza que te cuenten como se vio el espectáculo de bar hermoso, luces bajas y publico conocedor.

Mi padre que poco y nada entendía de música ha estado nuevamente presente ya que hace un par de día estuvo de cumpleaños y se vinieron esa enorme cantidad de momento buenos en que mi papá decía o hacia cosas tremendamente graciosas.

1.- La inscripción electoral:

Con ese frío que te hace encoger, nos preparábamos raudos junto a mis amig@s de antaño para disfrutar de un buen vino en caja Bodega Uno y por cierto con más una  guitarra a carretear hasta que nos quedáramos dormidos sobre la mesa del comedor de mi casa “espejina”, pero el amoroso de mi papá nos detuvo en la entrada de la casa (donde siempre estaba por que siempre estaba fumando) con grito desierto de amor nos dice “¿pa onde van? Impresionados del suceso nos miramos y le dije “a Carreter po” a lo cual y ya con cara desfigurada por el mal humor nos dice a todos “¿cuantos años tienen ya? Supongo que ya se inscribieron para votar… respetando a la damas… los wueones que no se inscriban para votar por la futura presidenta de Chile no entran en esta casa así que se fueron los wuoncitos con sus guitarritas y sus vinitos a otra parte” ese año ganamos una inscripción no automática y un refrió inacabable por que nos tomamos el vino en la plaza en pleno invierno. 

2.-  El principio del final:

Hace mucho rato atrás Teresa (mi esposa) me contaba como mi papá fue crucial al momento de querer soportar mis negaciones, mis desnudos de corazón.  La única vez que terminamos mientra estábamos pololiando ella hizo lo que toda buena mujer chilena de buena crianza hace cuando terminan con ella... devolver todos los regalos que a uno, de nada le sirven. En el momento que ella cruzo el umbral de Balmaceda 03447 para entregarme dichos “regalitos” tipín 20:00 hrs mi papá sin saber que habíamos terminado le dijo “Hija… (con un cigarro a medio acabar entre los dedos amarillos por los años) se ven bien ustedes ojala me den hartos nietos, la quiero”.    

3.- “¿Tienes una moneda?”

Espero que cuando tenga un hijo, este no me pida tantas monedas como yo le pedía a mi papá.
Mario (el que estuvo de cumpleaños) me paso a buscar a la casa un sábado que no tenia pastoral y se me ocurrió la genial idea de interrumpir a mi papá que adivinen… estaba fumando, y le digo al paso ¿tienes una moneda papá? A lo cual el me contesta con esa voz rasposa de Joaquín Sabina “PUTA QUE WUEBIAA HOOOO¡¡¡” Después de eso me paso $100. Mario después de tantos años todavía me dice lo mismo cada vez que le pido algo.

Juan 15, 1 -8.
“Yo soy la vid y mi padre el viñador”
 Para poder dar fruto necesitamos pernanecer cerca del viñador, del Padre que está en los cielos.  «Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viñador. Todo sarmiento que en mí no da fruto, lo corta, y todo el que da fruto, lo limpia, para que dé más fruto. Vosotros estáis ya limpios gracias a la Palabra que os he anunciado. Permaneced en mí, como yo en vosotros. Lo mismo que el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid; así tampoco vosotros si no permanecéis en mí. Yo soy la vid; vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto; porque separados de mí no podéis hacer nada. Si alguno no permanece en mí, es arrojado fuera, como el sarmiento, y se seca; luego los recogen, los echan al fuego y arden. Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid lo que queráis y lo conseguiréis. La gloria de mi Padre está en que deis mucho fruto, y seáis mis discípulos.

 diospadrejardinero-fano

martes, 24 de abril de 2012

“Solo basta con uno… pero en este caso es con una”




          Aunque mi padrino me diga que las hormigas se guardan cuando llega el invierno me animo a escribir con la motivación de una hormiguita obrera que este fin de semana estuvo con su colonia. Como les contaba el fin de semana recién pasado estuvimos con mi esposa en los primeros votos de castidad, pobreza y obediencia  de una querida amiga en la parroquia Damián de Molokai que se  ubica en la populosa comuna de San Joaquín y como me pasa habitualmente al termino de la celebración llegaron con rapidez los abrazos, los palmetazos en la espalda, los besos y las palabras de profunda emoción que se generan espontáneamente en la familia SSCC.

            Me encanta prestar mucha atención en las celebraciones especiales de mi “iglesia unida” por que se regalan frases para guardar en un pañuelo y ser usadas en algún  momento importante de: comunidad fraterna, conversa postraumática o que se yo, cuando sea necesario, y básicamente este fin de semana me guarde una que indico el Padre provincial de los SSCC: “Solo basta con uno” haciendo franca alusión a que solo basta con una persona que se enamore, que se apasioné, que se convierta hacia una búsqueda para que a su alrededor se comience a sembrar la Buena Noticia, o sea que se entienda la vida con un prisma de claridad que mucha falta nos hace sobre todo al final del día.   Gracias a Graciela (la nueva hermanita) esta afirmación se hace verbo, aunque irremediablemente tenga que seguir luchando con “el innombrable”, aquel que será persistente a la hora de buscar una cita a la hora de la once o escudriñar en su oración antes de dormir.   Sería muy estrecho de mente el pensar en que estas personas apasionadas se encuentran solo en el ambiente católico ya que bastaría con que cada uno de nosotros miremos para el lado y abramos los ojos, el corazón o lo que quieran. En verdad lo importante es encontrar a esta persona diferente y especial, ahora bien si no ven a nadie es porque sin dudarlo “el innombrable” anda haciendo de las suyas y muy cerca.
            Jesús, la luz del mundo
12Jesús se dirigió otra vez a la gente, diciendo:
—Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, tendrá la luz que le da vida, y nunca andará en la oscuridad.
13Los fariseos le dijeron:
—Tú estás dando testimonio a favor tuyo: ese testimonio no tiene valor.
14Jesús les contestó:
—Mi testimonio sí tiene valor, aunque lo dé yo mismo a mi favor. Pues yo sé de dónde vine y a dónde voy; en cambio, ustedes no lo saben. 15Ustedes juzgan según los criterios humanos. Yo no juzgo a nadie; 16pero si juzgo, mi juicio está de acuerdo con la verdad, porque no juzgo yo solo, sino que el Padre que me envió juzga conmigo. 17En la ley de ustedes está escrito que cuando dos testigos dicen lo mismo, su testimonio tiene valor. 18Pues bien, yo mismo soy un testigo a mi favor, y el Padre que me envió es el otro testigo.
19Le preguntaron:
—¿Dónde está tu padre?
Jesús les contestó:
—Ustedes no me conocen a mí, ni tampoco a mi Padre; si me conocieran a mí, también conocerían a mi Padre.
20Jesús dijo estas cosas mientras enseñaba en el templo, en el lugar donde estaban los cofres de las ofrendas. Pero nadie lo arrestó, porque todavía no había llegado su hora.

lunes, 27 de febrero de 2012

“Y subiendo al techo del auto se despedían de su padre cada día”


Almorzar dentro de un banco cada día,  me deja esa sensación de que soy y seré por mucho tiempo más un obrero del sueño que busco construir con mi esposa.   Hace un par de tardes atrás me acerque a un grupo de mis compañeras que estaban haciendo sobre-mesa en la sala de reuniones del primer piso, aferradas a un ambiente de profunda intimidad contando cómo han dado ruedo a sus vidas

 “Ese día mientras entraba al hospital se acercó  una de las enfermeras y con rostro de ternura me contó que el director del hospital quería hablar conmigo, obviamente pensé lo peor ya que mi esposo llevaba meses en cama con un cáncer que lo mataba de “a-poquitito”, yo tenía 20 años y dos niños que solo veían a su padre por foto a esa altura, ya que en esos años, estamos hablando de principios de los años 80,  a los niños no los dejaban entrar al hospital.   Bueno,  me fui con un café en la mano a la oficina del director del hospital, este me recibió con un apretón de mano firme, me invito a sentarme y luego me dijo: “Señora, ayer vi como un par de niños se subieron sobre el techo de un auto y tiraban “besitos” hacia una de las ventanas, lo que me despertó la curiosidad… fui a buscar a aquel paciente que estaba desde la ventana recibiendo tales demostraciones y me entere que era su esposo; quiero decirle que tiene autorización para que sus hijos entren al hospital, al área donde está su esposo,  desde ahora y hasta que tenga el alta médica”.  No hice más que llorar,  darle las gracias al director y correr a contarle al paciente afortunado. Desde ese día llegaron los pollos asados, los postres y cuanta cosa se me ocurrieron para compartir con las enfermeras y mis hijos en el casino del hospital. A los meses lo metieron a pabellón a mi esposo para intervenirlo quirúrgicamente durante 9 horas, antes de eso fui a la habitación de este hueón,  lo tome por la cabeza y le dije con toda demencia, ¡¡hueón ni se te ocurra dejarme sola con dos cabros chicos!! Porque por la misma puerta que entraste a este hospital, vas a salir y no con los pies por el frente, eso bastó para que a los días saliéramos del hospital a nuestra casa en el campo. Esa noche le digo al pelao (a esa altura con tanta quimioterapia) si llueve nos bañamos… me resfrié,  pero nos sacamos la tristeza.” (Una de mis compañeras esa tarde de semana laboral) 

Las mujeres se fueron rápidamente del sepulcro, con miedo y mucha alegría a la vez, y corrieron a llevar la noticia a los discípulos. En eso, Jesús se presentó ante ellas y las saludó. Ellas se acercaron a Jesús y lo adoraron, abrazándole los pies, y él les dijo: No tengan miedo. Vayan a decir a mis hermanos que se dirijan a Galilea, y que allá me verán. (Mateo 28 8-10)


La hermosura de la Resurrección en este tiempo de Cuaresma en que se encuentra nuestra Iglesia,  se me presentan como una experiencia nueva (generalmente he tendido a separar ambos conceptos). Un ejemplo a fuego de esta combinación, es que  Jesús se confesó en las mujeres cerca del sepulcro y casi 2000 años después hablo al oído de mi compañera de trabajo en aquella noche de lluvia en el sur de Chile.   

lunes, 13 de febrero de 2012


“Violeta se vino al suelo”

Se me ocurrió la brillante idea de ver “Violeta se fue a los cielos” y aclaro en seguida que este espacio de encuentro,  en ningún caso será una impropia crítica de cine básica e incolora como varias que he leído más por curiosidad que por interés, sino más bien,  lo que quiero destacar es que esta película se trasforma puntualmente para mí,  en un punto de partida en tiempo presente para comenzar a obtener la coordenada exacta desde donde parte la recta que marca la felicidad… ¿desde el suelo, desde lo más bajo, desde lo que no está en el cielo?

Ya varios meses atrás le pedí a mi suegro (alias Bob-constructor) con mucho entusiasmo,   que construyera un escenario modular que sería usado para el cierre de un programa de intervención infanto-juvenil financiado por el Ministerio de Seguridad y de Interior, y es en este contexto de construcción (y no me refiero solo a la construcción con maderas y clavos) donde el mismo día del cierre oficial del proyecto y trabajando a toda máquina con el sol como mal compañero, que uno de los “flaquitos” del sector y que seguramente se encontraba aún despertando de los malos sueños de la noche anterior llenos de drogas, alcohol y abandono,  se acercó en silencio y sin que nadie le tomara pulso, logro sumarse al trabajo comunitario convirtiéndose en el fiel ayudante de mi suegro, con más animo que otra cosa ya que de construcción, nada sabía.       El flaquito a la luz del medio día se retiro del lugar con unas monedas y sin hacer mucho ruido (tal como llego).  Este joven de rostro endurecido por la cárcel marco para mí recién hoy, que me siento a pensarlo,  el hecho innegable que la gente de la calle tienen el anti-poder de ser invisibles.  

Era evidente por los comentarios al término de  “la pega” ese sábado y en medio de los tijerales (jugos + sándwiches) que para mi suegro quien estuvo más tiempo con el amigo, esté no paso inadvertido y la gran prueba de eso es que hace unos días llamo a mi esposa para contarle que ese hombre de calle y signo de la miseria que muchos dicen ver con facilidad, había sido brutalmente asesinado a golpes por un hombre que logro verlo en medio de la calle… dicen en defensa propia.   El flaquito se fue sin restablecer su calidad humana de ser libre ya que jamás logro superar la prisión que determinaba la ruptura de su espíritu.     

“Dios bendijo a Job en sus últimos años más abundantemente que en los anteriores. Llegó a tener catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil asnas. 13También tuvo catorce hijos y tres hijas. 14A la mayor la llamó Jemimá, a la segunda, Quesiá y a la tercera, Queren-hapuc. 15No había en todo el mundo mujeres tan bonitas como las hijas de Job. Su padre las hizo herederas de sus bienes, junto con sus hermanos. 16–17Después de esto, Job vivió ciento cuarenta años, y murió a una edad muy avanzada, llegando a ver a sus hijos, nietos, bisnietos y tataranietos” (Job, epilogo 42) 

Si alguna vez leí el libro de Job (42 capítulos, y el libro más largo de la biblia) fue por gusto y porque si no lo hacía,  mi padrino (quien acompañaba a los confirmandos) no me dejaría tomar el sacramento de la confirmación.    Job,  hombre de profunda e inquebrantable fe llevada al extremo por el mismo Dios,  lo perdió todo de las formas más atroces y siguió siempre pensando en la pena o el dolor como un camino obligado pero transitorio,  hacia su prospera felicidad, y es precisamente en este segundo… que conecto profundamente con la vida del otro, del otro cercano, del otro hermano,  aquel que hoy vive solo en un cuarto pequeño y hace dieta voluntariamente-obligada, que camina horas para ganar unos pesos, que convive con la desgracia propia y la de los demás y que es más…  aún mantiene la capacidad de reinventarse una y otra vez, tal como la querida Violeta.

domingo, 5 de febrero de 2012


“Gracias no se molesten”
Con la alegría del primer año.

Evocando a un humorista de aquellos que salen y entran de la palestra nacional con ligera importancia es el momento de decir  “Gracias no se molesten”,  ya que por estos días y de forma esperada,  los más cercanos a mi familia han recordado entre risas y algunos incluso con notoria emoción el día en que junto con mi compañera de toda la vida (casi 7 años de pololeo) decidimos entrar a la catedral Jesús de Nazaret de la república independiente de villa nueva Lo Espejo,  para contraer el vigoroso vinculo o sea… casarnos.

“Y se les aparecieron lenguas como de fuego que se repartieron, y sobre cada uno de ellos se asentó una. 4Y todos quedaron llenos del Espíritu Santo.” (Hechos 2, 3-4) eso fue lo que paso un 6 de febrero del 2011 cuando nos vimos entrando de la mano junto a mi esposa Teresa con una iglesia repleta del pueblo al cual Dios invita a la conversión y es más, invita a restaurar la paz, el amor y la esperanza, día a día. 


Debo reconocer que me encanta generar el cortar-pegar que uno aprende en la enseñanza media y cultiva con fanatismo en la universidad… (Lo digo por los constantes textos bíblicos) Entonces Dios dijo: “Que haya luces en la bóveda celeste, que alumbren la tierra y separen el día de la noche, y que sirvan también para señalar los días, los años y las fechas especiales.” (Gen 1, 14-15).    El día y la noche han marcado este nuevo tiempo, sobre todo esta fecha especial destaca de forma muy especial que la búsqueda de una sana vocación o dicho de otra forma un discernimiento a todo nivel llevan irremediablemente a  la proyección de una familia en Cristo,  el cual oye los sueños y da fuerzas con su perdón. 

Hablando de Dios…  hace un par de días llego uno de mis amigos más íntimos desde la selva del Perú, este hermano-cura en los Sagrados Corazones es uno de esos amigos que no se arrugan a la hora de la corrección fraterna ni menos en un abrazo fuerte, y como buen acompañante de camino visito mi hogar con “los pies descalzos y las manos llenas” trayendo consigo además de drivers y discos externos para formatear mi computador,  una película titulada en inglés “fireprof” (“prueba de fuego”) película de corte cristiano que gráfica como en 40 días un matrimonio encuentra la vuelta de tuerca a una crisis… quien no ha tenido una crisis, quien no ha tenido una pelea,  mi santa y dichosa madre dice que “si no hay peleas en un matrimonio no hay construcción de pareja”  y  ojo que algo de debe de saber ya que duro más de 40 años junto a mi padre sin un papel firmado, ni un vestido blanco,  pero si con una profunda vocación por la familia.

Que se entienda que aunque tenga que pasar 40 días o meses o años o “toda la vida y 5 años más” siempre te amare porque tengo sed de ti y tu amor infatigable me da de beber, Feliz aniversario mi amor, feliz primer año de casados y gracias por venir a mi jardín teté.    


No más muerte por frío e indiferencia.



Colonias Urbanas Padre Esteban Gumucio.

Este año 2012 ha comenzado de forma diferente para un centenar de niños y jóvenes, pobladores y amigos cercanos a la Parroquia San Pedro y San Pablo, en la comuna de La Granja (Santiago-Chile). Luego de más de 20 años de encontrarse en un estado durmiente se ha despertado a las Colonias Urbanas en el sector.

La Vicaria de la Zona Sur a través del equipo ejecutor del programa NATS (niños, niñas y adolescentes trabajadores) a mediados de 2011 hizo extensiva una invitación a la parroquia San Pedro y San Pablo através de la figura de su párroco, con la intención de comprometer y promover la colaboración de la comunidad con una colonia urbana, que se ubicaría físicamente en el establecimiento colegio Juan Pablo II (ubicado a una cuadra de la sede parroquial) y que finalmente llevo por nombre Colonia Urbana Padre Esteban Gumucio.

Es en este contexto cuando se hizo presente el soplo del Espíritu Santo, ya que comenzó a congregarse en torno a esta actividad un voluntariado valioso, venido de varios rincones de la Zona Sur de Santiago, dispuesto a afrontar las dificultades propias de la entrega a los hermanos más pequeños y de ser, la primera colonia urbana en muchos años en el sector.

El equipo de animadores sociales que se congrego y que en promedio no superaban los 20 años, comenzaron a reunirse durante la primera semana de enero de este año y necesariamente se sumergieron profundamente en las temáticas propias del servicio abrazado con mucho cariño, y ya en la segunda semana del lunes 9 al viernes 13 del mismo mes, desearon transformarse con mucho compromiso en “sal y luz del mundo” desplegando todos sus conocimiento, habilidades y herramientas propias de la juventud en post del trato directo con niños, niñas y jóvenes, viviendo en comunidad fraterna con los más pequeños (de 5 a 14 años) desde muy temprano en la mañana a las 9:00 hrs. hasta el tenue atardecer a las 17:00 hrs.

Durante el periodo de tiempo que duro la CCUU, se vivo un estado gracia, donde con la ayuda de todos, se planifico de antemano todos los momento de comunidad donde cada pareja o trío de tíos busco interpelar de forma sincera a cada uno de los niños, que divididos en grupos etáreos, fueron capaces de compartir que sentían y pensaban con respecto a: su identidad, su futuro, la familia, la amistad, los evangelios etc. Todo esto con el prisma propio del contexto familiar, que en muchos casos, es de vulneración de derechos y/o ausencia de una figura paterna o referente adulto.

Cada tarde para este puñado de tíos adolescentes se manifestó como un desafío contra el agotamiento propio de la entrega… era en estos momentos donde todos los colonos compartía entorno a alguna actividad recreativa o actividad fuera del colegio que los acogió, y es así como los colonos “tomaron la micro” y fueron al Museo Aeronáutico, a una piscina ubicada en la comuna de Pirque y al Museo Interactivo Mirador.

“Ser joven es mirar más allá, cantar un canto nuevo, llevarse todo el mundo amarrado en un pañuelo” (P. Esteban Gumucio) ciertamente cada uno de los que vivió esta Colonia Urbana intensamente se lleva consigo un pañuelo amarrado… pero dispuesto a desamarrar en el momento justo, por que “si es justo, es necesario”.

Adrián.